Skip to content

Rumbo al Este VII Obertraum-Hallstat-Eisriesenwelt (cueva de hielo)

21 diciembre, 2010

18 de agosto de 2010

Volvemos a madrugar y a las 07:30 ya estamos desayunando.

El hotel y su entorno, ahora vista a la luz del día, nos maravilla, es precioso, por dentro y por fuera.

Está situado junto al lago Hallstatërsee, las vistas son una gozada. Y no se queda a la zaga el estupendo desayuno. Así se lo hacemos saber a la propietaria.

 Nos despedimos y a las 08:00 de la mañana estamos en la orilla del lago para dar un pequeño paseo y disfrutar del paisaje y de la compañía de los muchos cisnes que habitan en él, antes de salir hacia Hallstat que se encuentra allá, al otro lado del lago a 4 kilómetros.

Obertraum es una pequeña localidad situado en la desembocadura del río Traum en el lago. Es la base de partida de los funiculares que ascienden al Krippenstein (2.100 m.) donde hay un mirador y un conjunto de grutas que se pueden visitar.

El recorrido hasta Hallstat, rodeando el lago es un regalo para la vista. Tras el lluvioso día de ayer, hoy el día ha amanecido en calma, algo fresco, pero sin lluvia. Algunas nubes bajas cruzan el lago a media altura que le confieren al paisaje un atractivo añadido.

Aparcamos a la entrada, ya que Hallstat es una pequeña localidad cerrada al tráfico, que se desvía por una galería de 2.770 metros que atraviesa la pared rocosa situada detrás de la población.

Dicen de Hallstat que es uno de los pueblos más bonitos de Europa. La calle principal, Wolfengasse, desemboca en Marktplatz, su pintoresca plaza principal decorada con la tradicional Dreifaltigkeitssaule, que data de 1744, limitada por bellas casas con fachadas ornamentadas.

Sobre las casas se eleva la estilada torre de la Pfarrkirche Mariae Himmelfahrt, es la iglesia parroquial dedicada a la Asunción. De construcción gótica de los siglos XIV-XVI. Se accede hasta ella por una escalera cubierta. En el coro tiene un retablo de 1515 que representa episodios de la Vida de la Virgen, y otro gótico de 1460 con La Crucifixión.

Recorremos con tranquilidad algunos de sus rincones, incluido el cementerio y el osario de las calaveras.

Es un pueblo realmente bonito. Pasadas las 11:00 de la mañana salimos hacia Werfen, cerca de Salzburgo, en el valle de Salzach, es una de las ciudades comerciales de la región.

Aparcamos a las 13:05, debajo del promontorio sobre el que se eleva la poderosa fortaleza de Hohenwerfen.

No visitaremos ni la ciudad, ni la fortaleza, porque nuestro objetivo son las grutas de Eisriesenwelt.

Para subir hasta ellas se puede ascender una carretera de 6 kilómetros hasta un parking. Sin embargo, subiremos en autobús, 34,80€ por los seis. Una vez llegamos, hay que andar durante 15´ hasta la estación del funicular.

El precio del funicular más la entrada a la cueva suponen 19€ por persona.

Se puede evitar el funicular con un ascenso a pie (1h.30´) por un empinado (20%) y colgado camino por la ladera de la montaña.

Con el funicular remontamos desde los 1080 m. hasta los 1575 en 3 minútos. Una nueva caminata de 20´ nos sitúa en la entrada de la cueva.

En realidad se trata de un laberinto de grutas recubiertas de hielo descubiertas en el año 1879 por Antón Posselt, explorador de Salzburgo. Son las más grandes del mundo con una longitud de 42 kilómetros, aunque sólo se recorre un kilómetro. Mediante pasarelas y escaleras, 1400 peldaños, 700 para subir y 700 para bajar, se superan los 134 metros de desnivel.

En este momento del año, la temperatura en el interior es de 0º. En invierno llega hasta -15º, en su interior el aire frío se mantiene durante todo el año, en verano llega a alcanzar 100 km por hora en la entrada.

El recorrido está organizado en 10 estaciones. En cada una de ellas hay un detalle significativo; La torre de Antón Posselt, un muro de hielo de 30 metros de alto y 25 de grueso. El castillo de Hymir, el gigante de hielo, formada en 1920. El órgano de hielo, el vestido de Frigga, la reina del hielo, una mezcla de stalagmita y stalagtita. El elefante de hielo.

La estación 8 es la parte más de la cueva, tiene 40 metros de altura. Por encima de nuestras cabezas hay 400 metros de rocas. Su nombre es la Catedral de Alexander von Mork, famoso explorador de cuevas austriaco. Murió en la I Guerra Mundial y su último deseo fue que fuera enterrado en esta cueva. Puede verse la tumba con sus cenizas dentro.

El Palacio de hielo, a 1 kilómetro de la entrada. A partir de aquí comienza un extenso laberinto de túneles de 41 kilómetros, pero sin hielo.

El Glaciar de hielo, donde pueden observarse las líneas de diferentes colores de hielo. El hielo más antiguo tiene 1000 años. La cueva se formó hace 55 millones de años. Estamos a 1775 metros sobre el nivel del mar.

Nos quedan 700 peldaños de bajada hasta la salida.

Una vez fuera, entre el intenso frío y el esfuerzo de los peldaños, me tiemblan las piernas.   Son las 16:20 y no hemos comido,  tenemos que recorrer el trayecto a la inversa hasta la furgoneta, a la que llegamos a las 17:00. Y antes de iniciar el viaje hasta Salzburgo, nos comemos unos bocatas.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: